FOTOGRAFÍAS

 

 
 

Hace unos meses que todos los medios de comunicación de este país informaron de la detención en Méjico de una mujer española que se encontraba de luna de miel, A esta señora se la denomina desde entonces como "la gallega de Cancún". Sus padecimientos fueron conocidos por todos nosotros y, afortunadamente, fue puesta en libertad sin cargos. Mal asunto ese de que te detengan en el extranjero. La solidaridad con esta joven y su familia, incluido el reciente marido, se desbordó de modo general. Así como el seguimiento que tuvo del caso la prensa nacional hasta su feliz regreso a España.
La joven en cuestión había alcanzado la fama por vías en absoluto deseadas, y se dedicó a ofrecer entrevistas allí donde se lo solicitaban. Pero desde aquella peripecia personal su popularidad ha alcanzado el nivel de portada en la revista Interviú con un amplio reportaje fotográfico en el interior. Sin ninguna pereza hemos podido comprobar los méritos que para esta publicación tenía esta mujer. Méritos muy distintos a los que la habían llevado a ser noticia en tantos otros medios. Y es que ahora es el momento en el que la noticia es otra. Su lícita impaciencia en sacar partido por sacarse las tetas la vuelve a llevar por teles y radios consagrada para los restos. Vale.
 


Rafael Barco