Especiales Kiss

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Bésame mucho

Con ellos demostramos nuestros sentimientos, especialmente el amor. Pueden ser románticos, también los hay cálidos, otros son apasionados, suaves, sensuales… Hablamos del BESO, una muestra de cariño que sobrepasa fronteras y más ahora con San Valentín en la mente.

Míticos son los besos que nos ha dejado el séptimo arte desde el beso por sorpresa de Scarlett O’Hara (Vivien Leigh) y Rhett Butler (Clark Gable) en Lo que el viento se llevó, hasta el apasionado momento de Leonardo di Caprio y Kate Winslet en Titanic o la escena de Spiderman donde Tobey Maguire colgado boca abajo besa a Kirsten Dunst; un beso que ha sido votado como el segundo beso más ‘sexy’ de la última década, tan solo superado por el momento en el que la ‘reina del pop’, Madonna, sorprendió a propios y a extraños en la entrega de los MTV Video Music Awards de 2003 besando a Britney Spears y a Christina Aguilera en medio de su actuación.

Y es que, no hay nada más simple, más simbólico y más sencillo que un beso: un gesto de amor que, además, es el mejor antídoto contra la depresión y una excelente forma de mejorar la salud. Mientras besamos apasionadamente a nuestra pareja, se ejercitan más de 30 músculos faciales, mejora nuestra autoestima y libera endorfinas y hormonas que fortalecen el sistema inmunológico, al mismo tiempo que optimizan nuestro estado de ánimo.

Por eso, hay quien no duda en llevar el arte de besar hasta el punto de considerarlo toda una ciencia: la filematología, que nos da unas cuantas pautas para convertirnos en unos auténticos y buenos ‘besadores’:

- Antes de besar a tu pareja, relájate.

- Hazlo despacio, sin ser muy torpe ni muy atrevido. Entre los dos, se irá marcando el ritmo e intensidad.

- Acuérdate que antes del beso, nada de cebolla, ajo o tabaco. Cuida tu aliento, mantenlo limpio y fresco.

Pero para gustos, los colores y no hay nada más personal que la forma de besar, algo que forma parte de nuestra manera de ser. Besos hay muchos; tipos, tantos como personas; y por mucha teoría que tengamos y muchos besos que veamos a nuestro alrededor, forma de aprender sólo hay una: con la práctica.

Ismael Arranz

Jueves, 11 de Febrero de 2010