Entrevista kiss

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Santana "Elvis Presley hacía canciones para complacer a las mujeres, nosotros para cambiar el mundo"

KISS FM viajó hasta San Francisco para charlar con uno de los músicos legendarios de nuestro siglo: Carlos Santana. Javier, ganador del concurso de Santana, nos acompañó y pudo preguntar a su guitarrista favorito sobre su música y su vida. Como agradecimiento, nuestro oyente zaragozano le regaló un instrumento típico de Aragón: la bandurria. Si en los próximos conciertos ves a Santana con una bandurria entre sus manos, ya sabes quién se la dio…

Cuarenta años haciendo música con discos extraordinarios y trabajos tan premiados y laureados como Supernatural. Ahora aparece publicado un álbum en el que se hace un recorrido por la historia musical de Santana, y que incluye alguna sorpresa como la colaboración de Tina Turner en The Game of love, después de 7 años retirada de la música…

Yo estoy muy agradecido con Dios, es muy generoso. Gracias a Dios y a la gente estoy en una posición de recibir mucho amor, bendiciones, oportunidades y posibilidades. Dios es muy generoso y la gente también. Soy muy consciente de ello, y más que nunca teniendo 60 años no es imposible tocar con Andrea Bocelli, Justin Timberlake... Es una posición fantástica el poder estar en el centro de la arena, compartir con cualquier artista, sea Metallica o nuevos artistas que están en la calle ahora en España. En el futuro quiero grabar con Manu Chao. Son puras bendiciones de Dios; poder compartir posibilidades con nuevos artistas.

Lo que nos sorprende es la capacidad, el olfato, para descubrir lo más granado del momento musical.  Sabe rodearse también de nuevos artistas…

Es solamente servir y complementar lo que se me pone enfrente (Shakira, Juanes, Maná…). La cosa es ofrecer tu corazón completo sin miedo, y darle… "¡Dale, dale!", como dicen los gitanos. Es importante, supremamente importante, que les pares los pelos, que les hagas llorar, reír, bailar, sentir… Lo que es humano. La vida es corta y no hay tiempo para tener miedo o dudas. La duda y el miedo es veneno. La medicina es reconocer que sólo hay una cosa real en este mundo, que es el amor de Dios para uno, y el amor de uno para la gente. Es lo único que es real. Lo demás es una sombra. Los humanos entramos mucho en la cabeza y pensamos de más. Un músico, lo más que puedes hacer, es recordarle a la gente que somos un rayo de luz, y que cuando la gente empieza a comportarse así, entonces puedes cambiar este mundo para que no haya tanta división, tanto miedo, tanta violencia…

En San Sebastián entre cierta gente, no sé cómo estará ahora la cosa, en los 80 y 90 se peleaban mucho. Para mí bombardear el aire con “kiss” es invitar a la gente a que celebremos nuestra diferencia. No hay futuro sin perdonar; hay que perdonar y mostrar compasión. Eso para mí es más importante que “show business entertaiment”. A eso nunca le pongo atención. La música es para mí como Bob Marley, Manu Chao o como yo… Para traer unión, armonía y acentuar un amor universal: “one love, a love supreme”.

Hemos visto a Santana en los 60 compartir escenario con artistas contemporáneos a él como Jimi Hendrix. ¿En qué ha cambiado el mundo de la música en este paso del tiempo?

El 60 era diferente. Dimos luz, fuimos parte de la gente que dio luz a una conciencia de revolución concience of revolution”. Empezamos los estudiantes a revelarnos contra el gobierno, contra Vietnam; esa ola siguió hasta que los estudiantes se revelaron contra el gobierno. Esa música de The Doors, Cream, Jimi Hendrix, era música que estaba diseñada para decirle al gobierno y a la religión: “yo no soy  tu esclavo. Yo soy hijo de Dios y tú no puedes dictarme a mí lo que yo tengo que hacer. Podemos vivir en armonía pero yo no soy tu esclavo, no nací para servirte, nací para que podamos complementarnos”. Espiritualidad es diferente que la religión y la política. La gente que vino del 60, como The Dorrs, Jimi Hendrix, Beates, Rolling Stones… era diferente que Elvis Presley. Él era otra cosa. Él nunca expresó música para cambiar el mundo, sino para complacer a las mujeres, o muchas cosas. Nosotros utilizamos la música para cambiar este mundo, no para vender discos. Eso se hace, pero yo no pienso en vender discos. Sólo pienso en “si te puedo dar un pellizco de luz para que despiertes a tus posibilidades, ese es mi trabajo”.

En la presentación de Supernatural, en Madrid, Carlos Santana dijo: “ahora vivo muy bien, pero no me olvido de dónde vengo, porque sé como huele”…

Yo nací en pueblos muy chiquitos, entre Guadalajara y Puerto Bayarta y sé lo que es vivir sin agua y sin luz. No me da miedo cuando voy a África o a Sudamérica. Nunca se me olvida de dónde vengo. Estoy muy agradecido con Dios y con la gente. Pero al mismo tiempo me da fuerza. Puedo decir, como Bob Marley, que vengo de las chabelas, de los barrios… No le tengo miedo a la vida.

Alfredo Arense

 

ENTREVISTA KISS realizada por el Ganador de nuestro concurso

Soy un oyente que toca algunas de sus canciones antes de irme a la cama para buscar sensaciones y llenarme con su música. He leído que antes de la guitarra empezó con el violín… ¿Cómo dio ese salto a la guitarra?

Mi padre fue músico, y su padre también, igual que mi hijo. Él me puso las notas, me enseñó a leer el solfeo. Y me enseñó la música de Granada y de España cañí; mucha música europea. Pero nunca me gustaron tres cosas del violín: el sonido, como olía y cómo se sentía. Le dije a mi padre que no iba a dejar la música pero que quería la guitarra. Él me enseñó los acordes y me perdonó, porque antes no se desobedecía a los padres, pero él sabía que si no quería no lo iba a hacer, porque así soy yo. Se conformó que agarrara la guitarra, y me enseñó invitó a visitar la nota. Muchos músicos dan la vuelta a la cuadra, pero no saben cómo meterse en las sábanas, como una mujer. Es importante visitar la notas, porque cuando las visitas es cuando la gente la siente. La primera vez que vi como mi padre comunicaba completamente fue un día que el sol se estaba metiendo. Tocaba con su instrumento, y un pájaro vino, y le respondía. ¡Me paró los pelos! ¡Mi padre puede hablar con la naturaleza! Si mi padre puede hablar con la naturaleza imagínate lo que hace con la gente. Yo nunca he contado esta historia. Él me enseñó que la música comunica completamente, desnudamente con todo. Con la gente, con animales, con la naturaleza… Y le debo mucho a él. Me enseño que la música es una cosa sagrada, para nosotros no es “show business” ni “entertaiment

¿Cómo es Santana capaz de alargar lar notas como lo hace? ¿Toca otros instrumentos?

Para mí la batería es muy importante. Me gusta el batería que tocaba con Bob Marley; el sentimiento, el vaivén. Hay mucho que aprender de la música, pero lo más importante es que si tú no la sientes la gente no la va a sentir. Últimamente estoy tocando mucho la música de Manitas de Plata –no sé si sigue tocando ya- pero era el guitarrista favorito de Picasso, y cuando toca su  música tiene esa furia de los gitanos pero el sentimiento de John Lee Hooker. Es muy crudo, muy de la calle. Pero cuando el toca la melodía es puro fuego. Si yo quisiera conocer a alguien quisiera haberle conocido a él. Me fascina. Quizá no tenga la técnica de otros músicos, pero no daré nombres para que no se sientan. No es tan intelectual, pero es crudo, como un huevo crudo. Lo que él toca me moja, y me llena el corazón. Así como yo veo a músicos como Jimi Hendrix, o Miles Davis, veo a Manitas de Plata. Invito a KISS a que encuentren discos y de vez en cuando pongan una canción de Manitas de Plata, y la gente de España recuerde qué es el “duende”, el verdadero “duende”. De vez en cuando la evolución se pierde con mucha sintética y plástico... Cuando pienso en España, pienso en la elegancia, el corazón, el fuego de los gitanos. La dignidad, la elegancia de los toreadores, Goya, Dalí. España tiene todavía mucho que ofrecer al mundo. Yo siempre conecto con esa música de España. Soy mejicano, España invadió Méjico, y España está en mis células.

¿Que diferentes sensaciones hay al tocar para los amigos, en una sala pequeña o en un gran estadio?

Para mí no hay diferencia entre tocar para uno, diez, o tres millones. La gente son flores, yo soy manguera, la música es el agua. Lo único que trato es echarme a un lado para no bloquear. Cuando cierro los ojos no veo cuánta gente está. Gracias a Dios no pienso así. A mucha gente le afecta si sólo han ido cincuenta personas. Eso no tiene por qué motivarme. Lo que me motiva es que yo me levanto a complacer a Dios y servir a la gente. Si puedo hacer esto de 9 a 10… ¡Bravo! Mucha gente tiene muchas excusas: la comida no estaba bien, el avión estaba tarde… La gente no tiene por qué oír eso. La gente no necesita excusas. Lo que necesita es que tú te presentes y lo des todo. Sino ni te presentes. 

Javier Gregorio

 

Lunes, 12 de Noviembre de 2007