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En un siglo, Terrassa ha experimentado una de las mayores
transformaciones de su historia. Sólo hay que consultar una guía de
hace 100 años para saber que Terrassa estaba "rodeada de fértil
campiña" en la que predominaban "hermosos olivares y extensos
viñedos repoblados de cepas americanas". En 1907, Terrassa contaba
con 19.747 habitantes, de los cuales 9.590 eran hombres y 10.157
mujeres.
La guía indica que de los 19.747, el 57% era natural de Terrassa y
el 43% eran forasteros.
EL TRANVÍA ELÉCTRICO"
En aquellas fechas se hablaba mucho del proyecto del "tranvía
eléctrico", hoy conocido como los Ferrocarrils de la Generalitat,
que llegaría de Barcelona a Terrassa pasando por Sant Cugat y Rubí.
También los terrassenses estaban orgullosos de los edificios que se
estaban construyendo en los últimos años, como el Ayuntamiento, las
Escuelas Industriales o la Caja de Ahorros, mientras se avanzaba en
la construcción de la carretera de Terrassa a Monistrol y de los
caminos vecinales hacia Mura y Talamanca. Para las cloacas y el
adoquinado de las calles, sin embargo, aún habría que esperar.
El cuerpo de la Guardia Municipal estaba constituido por un cabo, un
subcabo y nueve guardias, dos de campo. Posiblemente no eran muchos,
pero hay que tener en cuenta que existía un cuerpo de somatén con
750 individuos perfectamente organizados con equipo y armamento
nuevo, sin olvidar al cuerpo de vigilantes serenos, formado por
siete efectivos y un cabo.
UN DENTISTA Y 25 CARPINTEROS
Es curioso ver la lista de los comercios de la ciudad de la
época: 41 abacerías, tiendas donde se despachaba aceite, vinagre,
legumbres secas, bacalao, etc; 14 alpargaterías; 24 barberías y
peluquerías; 22 bodegas; 18 bodegones y figones, donde se guisaba y
se daban de comer viandas ordinarias; 4 carbonerías, 25
carpinterías; una confitería; un dentista; 10 estancos; 7 farmacias;
2 fotógrafos; 3 fabricantes de gaseosas; 4 imprentas; 2 fábricas de
jabón; 17 lecherías (una de leche de burra); 13 médicos; 3
veterinarios; 7 posadas y 11 tabernas.
Los ciudadanos podían pasar un rato en los cinco cafés existentes
(como el "Gran Condal", "Colón", "Del Universo", "Llongueras" y "Petit
Pelayo") y disfrutar de las tres orquestas ("Trullasus", "La
Armonía" y la "Banda de Terrassa"), de los tres cines ("Ars Lucís",
"Casa del Pueblo" "Teatro del Retiro") o de los cinco periódicos
semanales que se editaban en la ciudad. Terrassa disponía de seis
hoteles y fondas, sobre los que destacaba el Gran Hotel Restaurante
España en el número 14 del carrer de la Palla y cuyo teléfono era el
489.
Llegar a Terrassa desde Barcelona en el ferrocarril del Nord costaba
4 pesetas en primera clase, 3 en segunda y 2,2 en tercera. El
alcalde era Joan Vallhonrat Prat.
La Torre del Palau es uno de
los elementos que se conservan de la época
José M. Salillas |